El hallazgo constituye el primer testimonio arqueológico localizado en Lebrija vinculado a Venus, la divinidad tutelar de la antigua Nabrissa Veneria, y será presentado en las jornadas científicas que se celebrarán los días 16 y 23 de octubre

El Ayuntamiento de Lebrija ha dado a conocer un importante hallazgo arqueológico relacionado con el pasado romano de la ciudad: un fragmento escultórico de mármol que, según las investigaciones realizadas por el profesor de la Universidad de Sevilla y Doctor en Arqueología, Diego Romero, corresponde a una representación de Venus de tipo Louvre-Nápoles.

La pieza, que actualmente se conserva en la cripta arqueológica de la Casa de la Juventud, fue localizada originalmente en el claustro del antiguo convento de San Francisco.

Según ha explicado Diego Romero, se trata de una pieza muy mutilada en la que se conserva parte del torso, el abdomen y el inicio de las extremidades inferiores de una figura antropomorfa, probablemente femenina. En la parte posterior se aprecia parte de un manto, mientras que sus características permiten determinar que la escultura estaba concebida principalmente para ser contemplada desde el frente, posiblemente ubicada en una hornacina o junto a una pared.

Una pieza vinculada a la Venus de Nabrissa Veneria

El estudio de sus características morfológicas ha permitido identificarla como una Venus de tipo Louvre-Nápoles, una tipología escultórica romana caracterizada, entre otros elementos, por una túnica que se adapta a los contornos del cuerpo, un seno descubierto, una pierna adelantada y un manto sostenido con la mano.

A esta identificación se suman los análisis realizados para determinar la procedencia del mármol. Las analíticas petrográficas y químicas, elaboradas en la Universidad de Málaga, con el patrocinio del Ayuntamiento de Lebrija, y coordinadas por el Dr. Daniel Becerra Fernández, han determinado que la pieza fue realizada en mármol de Luni, el conocido mármol de Carrara, considerado en la Antigüedad uno de los materiales más preciados y vinculado a la propiedad imperial.

El investigador ha destacado especialmente la relevancia del hallazgo en el contexto de Lebrija. Plinio, en su Historia Natural, se refiere a la antigua Nabrissa con el epíteto de Veneria, en alusión a Venus, considerada la divinidad tutelar de la comunidad. Sin embargo, hasta ahora no se había localizado en Lebrija ningún resto arqueológico que pudiera vincularse directamente con esta divinidad.

En este sentido, Diego Romero indica que el hallazgo constituye el primer testimonio arqueológico localizado en la ciudad relacionado con Venus y que permite establecer un vínculo entre la tradición literaria sobre Nabrissa Veneria y la evidencia arqueológica.

La investigación también ha permitido realizar una propuesta de restitución de la pieza. Según la recreación, la escultura completa tendría aproximadamente un metro y medio de altura y sería menor que el tamaño natural. Por sus características, pudo desempeñar una función pública, bien como estatua de culto o bien como elemento ornamental en espacios como un teatro, un foro o un templo.

Fuente. Ayto Lebrija

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