El municipio sevillano de Lora del Río vive una jornada de máxima preocupación ante la crecida del río Guadalquivir, que a primera hora de esta mañana ha alcanzado una cota de 34,17 metros sobre el nivel del mar, situándose en nivel rojo y con un caudal que supera los 2900 m³/s, una cifra muy elevada y que continúa en ascenso. La evolución del caudal mantiene en alerta a las autoridades locales y a los servicios de emergencia, que siguen minuto a minuto la situación ante el riesgo real de desbordamiento en varios puntos del término municipal.

La noche ha sido especialmente complicada. Un total de 42 personas tuvieron que ser desalojadas de manera preventiva en la zona de El Calerín, una de las más expuestas debido a la subida del arroyo Churre, cuyo cauce discurre literalmente pared con pared junto a varias viviendas. La fuerza del agua, unida a posibles filtraciones y erosiones en el terreno, obligó a actuar con rapidez para evitar riesgos mayores. Nueve de los desalojados han sido realojados por el Ayuntamiento en el hotel El Álamo, mientras que el resto ha podido trasladarse a casas de familiares.

El Ayuntamiento de Lora del Río ha informado desde primera hora de la mañana de que la situación continúa siendo delicada y que los servicios municipales, junto a Protección Civil y efectivos de emergencias, permanecen desplegados en las zonas más vulnerables. La prioridad es garantizar la seguridad de los vecinos y actuar con antelación ante cualquier posible desbordamiento del Guadalquivir o del arroyo Churre, cuya crecida ha sido determinante para ordenar los desalojos.

La evolución del río sigue siendo incierta, ya que el caudal continúa aumentando y los técnicos advierten de que el comportamiento del Guadalquivir puede variar en cuestión de minutos. Las autoridades locales han pedido a la población que extreme la precaución, evite desplazamientos innecesarios por las zonas próximas al cauce y permanezca atenta a los avisos oficiales que se irán actualizando a lo largo del día.

Mientras tanto, los vecinos desalojados tratan de afrontar la situación con serenidad, conscientes de que la decisión se ha tomado por su seguridad. El Ayuntamiento ha agradecido la colaboración ciudadana y ha reiterado que se actuará con la máxima rapidez si fuera necesario ampliar las medidas preventivas.

La jornada continúa marcada por la incertidumbre y por la vigilancia constante del Guadalquivir, que mantiene en vilo a Lora del Río en una de las crecidas más significativas de los últimos años.

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