Los cofrades de Gines han podido disfrutar en estos días, cuatro año después, de una Semana Santa plena, algo que no ocurría desde 2018, tras la suspensión de la procesión del Viernes Santo en 2019 debido a la lluvia y en 2020 y 2021 a causa de la pandemia.

Así, la Estación de Penitencia del Viernes Santo comenzaba a las ocho de la tarde, cuando abría sus puertas el templo parroquial, dándose inicio a una procesión marcada, como cada año, por el silencio y el luto más riguroso por la muerte de Cristo.

Integraban el cortejo unos 200 nazarenos que acompañaban a los Titulares de la Hermandad: el Santísimo Cristo de la Vera Cruz, una talla anónima del siglo XVI, y Nuestra Señora de los Dolores Coronada, obra de Juan de Astorga en 1816. Igualmente, formaban parte de la comitiva el párroco, Alberto Talavera San Román, y el también sacerdote Gumersindo Melo González.

Con el paso del crucificado en absoluto silencio, los sones musicales tras Nuestra Señora de los Dolores los puso de nuevo este año la Banda Música de Nuestra Señora del Sol.

Durante el recorrido, pudieron escucharse varias saetas dedicadas a los Sagrados Titulares de la Hermandad, todo ello en un ambiente lleno de respeto y solemnidad, señas de identidad de la cofradía.

Procesión cardioprotegida

Cabe destacar igualmente que, a través de la agrupación local de Protección Civil, la procesión estuvo cardioprotegida tanto en la comitiva del Cristo como en la de la Virgen gracias a la presencia de personal especializado en el uso de desfibriladores.

Digno de mención es también el amplio despliegue desarrollado por parte de la Policía Local para la gestión tanto del tráfico como de la seguridad de la celebración, una actuación municipal a la que hay que unir, del mismo modo, la especial decoración de la Plaza de España y su entorno y la instalación, un año más, de un vallado para la mejor organización de la cofradía a su regreso.

Tras cuatro horas de recorrido, pasadas las doce de la noche la comitiva hacía su entrada en el templo parroquial, culminando así su anual Estación de Penitencia.

Domingo de Resurrección

Ya el Domingo de Resurrección, Nuestra Señora de Belén, Patrona de Gines, recorría las calles de la localidad en una procesión de gloria que también vino acompañada por la Banda de Música de Nuestra Señora del Sol.

Como es tradicional, en la comitiva podían verse representantes del resto de hermandades y realidades parroquiales, así como del Ayuntamiento, entre ellos el Alcalde, Romualdo Garrido.

Fueron muchos los vecinos y vecinas de todas las edades que no quisieron perderse los últimos instantes de la Semana Santa en Gines, todo ello en un ambiente festivo en un día inmejorable.

Con la entrada de la Patrona en la parroquia se ponía el punto y final a una nueva Semana Santa en Gines, que este año los cofrades pudieron disfrutar de manera plena después de cuatro años.

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