Las ruinas de la ermita de Castilleja de Talhara se han incorporado al Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, en aplicación de la Disposición adicional sexta de la Ley 14/2007, de 26 de noviembre, del Patrimonio Histórico de Andalucía, que le otorga el régimen de protección como Bien de Catalogación General.

Los objetivos prioritarios del Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz son facilitar la tutela jurídico-administrativa del Patrimonio Histórico Andaluz y contribuir al conocimiento y divulgación de los bienes en él inscritos.

Esta incorporación, solicitada en junio de 2020 por el Área municipal de Turismo a la Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico de la Junta de Andalucía, es el paso previo para la declaración de la ermita de Talhara como Bien de Interés Cultural (BIC).

Gestiones

La alcaldesa, Juana María Carmona, afirma que “el siguiente paso es abordar la tramitación de la declaración de nuestra ermita como BIC, lo que nos permitiría optar a los fondos necesarios para su mantenimiento y protección. Castilleja de Talhara es una de las mayores joyas patrimoniales que posee Benacazón y un ejemplo notable del mudéjar en toda la provincia de Sevilla, por lo que merece la mayor de las catalogaciones por parte de la administración autonómica”.

Por su parte, Carmen Pérez, Concejala de Turismo, ha declarado que “otras de las líneas de trabajo que tenemos sobre la mesa es solicitar al Ministerio de Fomento el 1,5 % Cultural”. Se trata de un programa que garantiza la conservación del patrimonio histórico, cultural y artístico de los pueblos españoles”.

Desde el siglo XIV

Castilleja de Talhara es una iglesia mudéjar del siglo XIV. Solo se conservan sus ruinas en ladrillo y tapial. En la lápida de la cruz situada frente a la ermita se nos informa sobre la fundación de la villa de Talhara por Alfonso Fernández de Fuentes en 1369. Las ruinas de esta iglesia se hallan junto a la hacienda del mismo nombre, dominando el valle del Guadiamar, cerca de la carretera que une Benacazón con Aznalcázar.

La portada del edificio es uno de los ejemplos más destacados del mudéjar sevillano por su arco lobulado en la arquivolta externa, enmarcado con un alfiz. La imagen de este arco representa el logotipo del Ayuntamiento de Benacazón, a quien este conjunto pertenece desde 1994. Es sede de distintas actividades del Ayuntamiento, sobre todo relacionadas con la cultura.

Está construida en ladrillo y tapial, contando con algunos elementos de cerámica vidriada en turquesa y manganeso en las ventanas. El templo es de planta basilical con tres naves de dos tramos con arcos apuntados y capilla mayor de planta cuadrada que, como ponen de manifiesto los restos de las trompas que las soportan.

En origen estuvo cubierta por bóvedas esquifadas de dieciséis lados. La capilla mayor es posiblemente el elemento más antiguo del conjunto. En el pilar del lado del Evangelio se observa la huella de los nimbos de una pintura mural medieval que representaría a la Virgen con el Niño.

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