Diez personas y entidades recibieron la mañana del sábado de manos del alcalde, Antonio Conde, el reconocimiento de honor de la villa de Mairena, los premios que el Pleno del Ayuntamiento concede a quienes han destacado en sus trayectorias y son nacidos o residentes en la ciudad.

Antonio Conde destacó en sus palabras para finalizar el acto que los premiados “inspiran, crean esperanza” y afianzan la idea de que “Mairena es un destino común, animo a hacer de Mairena el mejor lugar para vivir  posible”.

Este año los premiados han sido:

Marta Borrell Fijo. Inició un camino que hoy continúa tras un viaje a Marruecos que le motivó a investigar qué fallaba en la educación de niños y niñas, sobre todo en países en vías de desarrollo. Se convenció de que en las aulas se construía con solidez la solución a la pobreza, la injusticia y la discriminación de género. Su documental Una luz en la oscuridad, rodado en Mozambique, fue previo a la difusión que hizo del mensaje en el que cree. Algo que le ha llevado, por ejemplo, a Naciones Unidas, donde expuso sus reflexiones sobre la crisis educativa.

Joaquín Caparrós. Utrerano que decidió hace más dos décadas formar parte de Mairena del Aljarafe. Sus éxitos como entrenador de fútbol se ejemplifican nítidamente en el Sevilla Futbol Club. Pero, asimismo, ha dejado huella de su pasión y su talento en el Athletic de Bilbao, al que, como en el caso del Sevilla, llevó dos veces a competiciones europeas, Mallorca, Levante, Osasuna, Deportivo, Recreativo de Huelva, Villarreal e incluso como seleccionador de Armenia.

Manuel Vela. Figura reconocible y reconocida en las calles y parques de Mairena. Su talento pictórico ha motivado numerosas exposiciones, muchas inspiradas por los lugares de esta localidad, que ocupa también su inquietud histórica. Él, licenciado en Bellas Artes y en Historia del Arte, sigue disfrutando de la pintura y de la enseñanza a los escolares del pasado de esta localidad, a los que guía y enseña. Una persona imprescindible para entender el pasado y el presente de Mairena.

Centro Deportivo Ecuestre El Laminillo. Se ha convertido en una referencia en doma clásica y vaquera, dando clases de iniciación y perfeccionamiento que han motivado varios logros deportivos desde sus instalaciones en Mairena. En la última edición del SICAB consiguieron en doma vaquera el primer puesto en preliminar 5 años y en final 5 años. Los jinetes, padres, madres y entrenadores forman un equipo con valores deportivos y humanos que prestigian incluso más que los campeonatos.

Panadería La Esencia. Es hoy por hoy una de las mejores muestras de esta milenaria artesanía en la provincia. Javier González Borrego empezó su andadura empresarial hace poco más de seis años con la idea de ir más allá de un obrador, con el objetivo de poner en valor la cultura del pan. Hoy La Esencia da trabajo a 30 personas en varios locales, algo que se ha logrado con el imprescindible esfuerzo de socios y empleados, llevando el buen hacer de Mairena por toda la Comunidad.

Nikola Tech. Centro de educación tecnológica al que motiva aportar un enfoque innovador a la educación. Desde 2015 apoya la diversidad y el desarrollo de las altas capacidades a través de la robótica y la programación informática. Fue fundado por mujeres maireneras, y siguen hoy con una extraordinaria labor didáctica de la tecnología entre los jóvenes. 

Roque Luis Librero Ruiz, y su familia, ha hecho honor al apellido y la papelería y librería Roque supone desde 1978 una referencia para Mairena. No sólo comercial, sino también como forma de entender el negocio desde la cercanía y el compromiso con su comunidad. 

Andrés María Pancho. Se le rompió su extraordinario corazón mairenero justo haciendo lo que le apasionaba: cantar sobre el escenario. Tan conmovedor final a su joven vida impactó profundamente en todos quienes le conocieron. Empezó en el coro de la iglesia, y a los 18 años montó su primer grupo de rock. Luego vendrían Pancho y los Villa y Antihéores rock Band, y entre tanto su compromiso con la cultura en Mairena desde la Casa de la Juventud. Y, siempre, su sonrisa y su agrado, algo que perdurará para siempre. Recogió el reconocimiento su hijo, Alejandro.

María Isabel Ávila González. Llegó a Mairena con 14 años y desde entonces se ha caracterizado por su lucha y preocupación por el bienestar de quienes le rodeaban. Ahora, como presidenta de la asociación de vecinos Lepanto, ha seguido participando y sirviendo de manera desinteresada en las demandas vecinales.

José Antonio Flores Recio. Claro ejemplo del carácter emprendedor que caracteriza a tantos maireneros. Después de décadas de experiencia puede enorgullecerse del aprecio y confianza que inspira su negocio en la calle Pozo Nuevo. Es un modelo de negocio en el que el trato personal y la cercanía son distintivos. A la par, le gusta colaborar con las distintas hermandades de nuestro municipio.

También fueron reconocidos los empleados municipales que se jubilan, y aquellos que cumplen 25 años de servicio público. 

 

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