LAS FIESTAS DE CASTILLEJA DEL CAMPO VISTAS POR SU CRONISTA

Por D. Juan Carmelo Luque Varela, Cronista oficial de la Villa de Castilleja del Campo

CRONISTA CASTILLEJA DEL CAMPO

Desde que entró el calendario de julio, muchas personas de Castilleja del Campo auguraban la cercanía de las populares fiestas de agosto con la frase: ¡Ya huele a Fiesta! ¿Alguien puede describir el olor de las fiestas? Sin embargo,  sí tienen un sonido característico  en maridaje con ellas: las explosiones aéreas de cohetes.Tras dos años de silencio, el vecino Jesús Delgado vuelve a poner su particular grito en el cielo para anunciar la proximidad de estas fiestas patronales. Este año, con un considerable retraso de 27 días, nuestro vecino  ponía el primer sonido de las fiestas con una atronadora cohetada a las 21:30 horas del último domingo de julio. Una llamada a las fiestas que continúa repitiendo todos los atardeceres con su tirada de 30 cohetes. Desde tiempo inmemorial, los lanzamientos de cohetes y otras manifestaciones pirotécnicas, han estado tradicionalmente ligados a las Fiestas Patronales de agosto y septiembre.   
Cronista de la Villa, aprovechando que estamos celebrando esta tradición popular, sacamos a la luz las parodias (por llamarlas de alguna manera) que se han vivido en los días de festejos. En las Fiestas de los últimos 30 años, solamente por tres veces  se han realizado, una vez en cada década. No podemos decir que se prodigan en exceso.Comenzamos con la parodia taurina, celebrada el viernes de las carreras de cintas de 2018, dadas las críticas vertidas por algunas personas y pudieran llevaban razón, ya que si no está publicada en el programa, no tiene porque celebrarse. Efectivamente no estaba recogido en la programación, pero fue realizada con el visto bueno del  responsable de la organización del evento.Por otro lado, tampoco se programan las carreras de sacos desde que se fundó la Hermandad y  se vienen celebrando, no todos, pero sí algunos años.  (El programa de festejos del año 2000 fue el último que  contemplaba, para después de las carreras de cintas; piñatas, carreras de sacos y otras actividades lúdicas).Estas imprevistas y espontaneas parodias, dinamización de calle, espectáculos populares o como se las quieran llamar, se han repetido fuera del programa oficial en tan esporádicas ocasiones que los organizadores no deberían darle ninguna importancia. Y menos teniendo en cuenta el poder de convocatoria, reconocimiento y apoyo que muestran los vecinos a esta fórmula  de libre y fresca expresión. Tan divertidas y participativas son que llegan a todos por igual sin diferencia de clase, sexo ni edad. Por otro lado, la  parodia taurina de 2018 no ha sido la única que se ha dado en días de festejos.

Como se ha dicho, también en otros años hubo divertidas parodias, como veremos a continuación y, ni esta ni las anteriores, en ningún momento alteraron el programa de festejos.En 1988, una reunión con solera y decana en la romería desde 1980, “Peña La Boina”  disuelta en la actualidad, organizó bajo su responsabilidad pasear por la “Velá” un toro de fuego “Light”. Los ejecutores del proyecto, todos socios de la citada peña y algunos responsables directos de la organización, construyeron, decoraron y pintaron el toro en el taller de Miguel Luque, (Miguelito el carpintero) para llevarle después a la cochera de Tomas Luque. Una vez entrada la noche y armado con bengalas e impulsores de cohetes pero sin explosivos, se trasladaron con él a la plaza de la iglesia. Allí se le encendieron sendas bengalas que hacían las veces de cuernos y, sobre la una y treinta de la noche la comitiva, toro en ristre y acompañado por varios artificieros a cada lado para prender las mechas, bajó por la calle Miguel Hernández con sus primeros chorros de luz y fuego. –Por aquellos años los toros de fuegos se quemaban entre las 3 y 4  de la mañana–.En un descanso de la orquesta, los asistentes, que disfrutaban relajados de la noche de “Velá”, fueron sorprendidos por un toro que a deshora se plantó frente a la barra del “ambigú”, invadiendo la plaza del Ayuntamiento. Fue cosa de segundos que unos acogieron con alegres carcajadas y buen humor y con desconcierto los demás. Tanto fue así, que los que pudieron se refugiaron en lo que quedaba del edificio consistorial (por esos años derribado por obras) y otros, en precipitada  huida, se cubrían con mesas, sillas o con lo que podían. Hasta que se daban cuenta que todo era una comedia sin riesgo. Un aplauso generalizado despidió aquella parodia de fuegos y luces.

Más reciente, en la mañana del domingo día 7 de agosto de 2011, finalizada la actuación musical de la noche del sábado, un grupo de jóvenes y otras personas de más edad, fomentaron la continuidad a las fiestas con una dinamización  de calle, a la vez que denunciaban la pérdida de la tradicional “Diana”. “La Banda er Cohetero” se estrenaba ante el público local antes de hacer su presentación ante el mundo mundial. El grupo de pasacalles, con tambores, cornetas y precedido por abanderado y cohetero; arropado por la compañía de socias y socios de las peñas  “Zahumerio y 5mentarios”, jóvenes de ambos sexos de otras agrupaciones y el Hermano Mayor por aquellos años, disfrutaron de una alegre animación y algarabía.Fueron sus componentes: Pablo Vera Luque y Alberto Luque Fernández, cornetas; Santos Monge (Jr.) platillos; Manolo Flores, Juan Francisco Luque y Wenceslao Romero, cajas; Alberto García Vázquez, bombo y un jovencito Alexis Rodríguez tocaba la tamborilla. Completaba el grupo Ismael Fernández como el abanderado y gastador, Juan Antonio Luque Criado cohetero ejecutivo y su ayudante Ángel Medina Monge. Abría la comitiva Manuel Monge Luque con rumiante en ristre (una cabra de nombre Antonia), en un remedo militar de la Legión Española. Cubriendo la retaguardia, Jesús Delgado como Cohetero Mayor. Los integrantes tocaban sus cabezas, como distintivo de uniformidad, con el cono que forma los paquetes de cohetes.De esta guisa, la “Banda er Cohetero” recorrió las principales calles del pueblo con su música, que bailaban las personas acompañantes, llevando  diversión y alegría  a los vecinos y seguidores. Banda que repitió al siguiente año y tiene en sus manos el poder de amenizar, fuera de programa, la última diversión de la Fiesta.

“La tarde Taurina” en las  carreras de cintas de 2018, “La Banda er Cohetero” al amanecer de 2011 y “El Toro de Fuego pirata” en la madrugada de 1988, fueron tres parodias de humor sano y limpio con las que los vecinos han disfrutado, han tenido vivencias personales y también anécdotas para recordar, pero estas son privadas y cada uno que cuente la suya.
Opinión del Cronista. Castilleja del Campo, martes 6 de agosto de 2019

Fuente. Ayuntamiento de Castilleja del Campo

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